6 mar. 2011

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A los tres años recuerdo una pelota blanca recubierta con muchos círculos de colores que al rodar creaba una sensación óptica extraña. Jugaba con una persona que se me hacia muy grande, le pateaba la pelota y el me regresaba, a veces fallaba en mi intento y lloraba por culpa de la frustración. Después descubriría que aquella persona grande era mi padre.


Aquella pelota estaba guardada en la parte alta de un closet, un día quise jugar con ella y mi madre me la negó, esto ocasiono que hiciera un berrinche por varios minutos, hasta que logre mi meta, feliz pateaba la pelota y disfrutaba la sensación óptica que ocurría al girar y ver las líneas que formaban círculos.


Sin duda alguna eso fue uno de los primeros objetos que me daría a conocer el placer de los bienes materiales.


***

Debajo de la mesa solo se observava los pies de la señora que me cuidaba a mi hermana y ami, nos ocultábamos del ruido que ocasionaba un monstruo de metal y fuego. De repente se escucho un estruendo y al echar un vistazo observamos como el monstruo escupía fuego hacia arriba como si fuese la erupción de un volcán. La señora intentaba contener toda aquella catástrofe, después de un tiempo y ocultados debajo de la mesa sin ver absolutamente nada se silencio todo el ambiente. Aquella persona cuyo único rostro recordado solo eran pies nos decía que saliéramos que todo ya había pasado y estaba bien.


Nunca salimos de aquella mesa en su presencia hasta que nuestra madre llego del trabajo y la nana se retiro, pero al echar un vistazo al lugar todo lucia como si no hubiese pasado absolutamente nada, el monstruo de metal se encontraba tranquilo y quieto. Toda la evidencia de aquella explosión había sido borrada como si nunca hubiese ocurrido nada.


Esto ocurrió en la cocina de nuestra casa y aquel monstruo era la estufa y la hoya exprés.


***

Oscuridad con manchas grises y purpuras, agua oscura y podrida es lo único que quedo en mi memoria al caer en un pozo de aguas grises propiedad de mis abuelos maternos. Lo demás que recuerdo es lo que las personas que estuvieron ahí me recordaron, que mi abuelo me saco y me revivió dándome respiración de boca a boca. También recuerdo que mucho tiempo le tuve miedo al agua y hasta hace poco aprendí a nadar.


Este pozo se trago a varias personas debido a que estaba abierto al aire libre y se encontraba en el patio principal, media aproximadamente 1.5 metros por 1.5 metros y tenia dos metros de profundidad. 


  Titulo: Recuerdo de una pelota
Autor: Mizrain.
Medidas: 30 x 34 cm.
Tecnica: Acrílico / Kraft
Año:2011.

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