5 mar. 2011

2

Cuando comencé ha hablar me encerraron en una jaula para llenar sus oídos de dulces voces, repitiendo in sensatamente las palabras que me decían. No me dejaron escapar por un buen rato, hasta que mi sonido llego a confundirse y finalmente perderse en la costumbre cotidiana.


Inventando frases y palabras que se quedaron guardadas en la memoria del olvido, me invente un lenguaje que muy pocos lograron comprender, más aún entender. Y fue así que con el tiempo se borro aquella necesidad personal de nombrar a mi modo el mundo que me rodeaba. Fue así como adopte el lenguaje general y el entendimiento total.



No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...